¿Sabias Que?

Los frutos secos han sido reivindicados por endocrinos y expertos en nutrición de todo el mundo como alimentos cuyo consumo no sólo es recomendable, sino absolutamente indispensables para la salud, siempre que no se abuse de ellos.

Ricos en proteínas, fibras y minerales los frutos secos agregan a sus propiedades la particularidad de aportar al organismo ácidos grasos insaturados (mono y poliinsaturados), ideales en la prevención de afecciones cardiovasculares. Se ha comprobado que pueden mejorar el perfil lipídico y al mismo tiempo aumentar la resistencia a la oxidación por su contenido en grasas buenas.

Los frutos secos deben ser consumidos preferiblemente crudos, sin cáscara y con poca sal. Lo más indicado es que formen parte de los desayunos, las meriendas y las principales comidas, así como de las ensaladas, acompañados de quesos frescos, legumbres y cereales. Actualmente, constituyen una excelente alternativa a las proteínas animales. En dosis adecuadas, deben estar presentes en todas las dietas ya que combinan fácilmente con todos los alimentos.